miércoles, 1 de julio de 2009

CUANDO LEY ESTO, VI UNA GRAN VERDAD

Dios sabe lo que hace.
Cuando Dios hizo el mundo, para que los hombres prosperaran decidió darles dos virtudes:
A los estadounidenses los hizo ordenados y respetuosos de la ley.
A los ingleses, tenaces y estudiosos.
A los japoneses, trabajadores y pacientes. Y así sucesivamente.
Cuando llegó el turno de los españoles, dijo lo siguiente: "Estos van a ser inteligentes, honestos y socialistas".
Cuando terminó de hacer el mundo, un ángel le preguntó: "Santo Padre, has dado a todos los pueblos dos virtudes, pero a los españoles les has dado tres. Eso les dará una ventaja competitiva sobre los demás pueblos de la tierra". "Caramba, es cierto", dijo el Señor. "Pero los dones de Dios no deben quitarse. Lo remediaremos de inmediato: los españoles conservarán esas tres virtudes, pero ninguno podrá ejercer más de dos virtudes simultáneamente." Es por ello que desde entonces y por mandato divino:
1. El español que es socialista y honesto, no puede ser inteligente.
2. El que es inteligente y socialista, no puede ser de ningún modo honesto.
3. Y el que es verdaderamente inteligente y honesto, jamás podrá ser socialista.